

Bienvenidos al podcast de la revista Fortín y la Universidad de la Defensa Nacional.
En esta sección vas a encontrar conversaciones con especialistas sobre defensa, estrategia, tecnología y los desafíos contemporáneos en el ámbito nacional e internacional.
Sumario

Thule del Sur. La guerra no terminó en Malvinas
El profesor Juan Benavente nos relata una historia oculta en los confines de nuestro territorio: el desalojo de la Estación Científica Corbeta Uruguay en las Islas Sandwich del Sur. Un recorrido que va desde la importancia de los radioaficionados para la soberanía hasta la demolición de la base por fuerzas británicas en 1983. Hablar de Malvinas es hablar de la Antártida, y viceversa..
El relato de Juan Benavente sobre la Estación Científica Corbeta Uruguay en las Islas Sandwich del Sur recupera un episodio central para la memoria estratégica argentina. Esta presencia efectiva comenzó en diciembre de 1955 con la fundación de la estación Teniente Esquivel por el guardiamarina Ricardo Hermelo y los radioperadores civiles Manuel Ahumada y Juan Villafañe. El hito subraya el concepto de bicontinentalidad, posicionando a estas islas no como espacios aislados, sino como un puente estratégico hacia la Antártida.
La ocupación se consolidó en 1976 mediante la Operación Sol, que estableció una base modular completa para la investigación científica y el ejercicio soberano. Un aspecto destacado fue el rol de los radioaficionados, cuya capacidad técnica permitió mantener la comunicación incluso frente al colapso de los canales oficiales durante la actividad volcánica y la presión militar. Tras el conflicto de 1982, la dotación argentina se rindió el 20 de junio y la base fue finalmente destruida por orden británica en 1983.
Este análisis propone que la defensa nacional no se agota en el despliegue militar, sino que requiere integrar estos relatos en la formación ciudadana. Conocer la historia de quienes habitaron este territorio inhóspito permite consolidar un pensamiento estratégico basado en la ciencia, el conocimiento geográfico y la presencia permanente en el Atlántico Sur.

DEFENSA Y SEGURIDAD ANTE AMENAZAS COMPLEJAS
En este episodio conversan Gonzalo Salimena y Juan Rial (docentes de la FADENA) sobre los límites entre la Defensa Nacional y la Seguridad Interior frente a amenazas cada vez más complejas.
El intercambio entre Gonzalo Salamina y Juan Alberto Rial organiza, con claridad conceptual, un problema que suele aparecer fragmentado en la discusión pública: la relación entre defensa nacional, política exterior y orden internacional.
Rial propone una imagen precisa para pensar el sistema internacional: a diferencia del ámbito doméstico, donde las reglas, los límites y los árbitros están definidos, el plano global funciona con normas más difusas y con una aplicación desigual. Ese marco condiciona la acción de los Estados y vuelve más inestable el entorno en el que deben tomar decisiones.
Sobre esa base, Salamina delimita un punto clave: la defensa nacional se orienta a las agresiones externas entre Estados, mientras que la seguridad interior responde a amenazas de другой naturaleza, en general transnacionales. La distinción no es menor: estructura el uso de los instrumentos estatales y evita confusiones en el empleo de las Fuerzas Armadas.
Ambos insisten en un concepto que ordena el análisis: la “incertidumbre estratégica”, en línea con los desarrollos de Ángel Tello. En un escenario internacional en transición —marcado, entre otros factores, por conflictos como el de Rusia y Ucrania— los Estados deben planificar sin certezas, combinando hipótesis de conflicto tradicionales con la persistencia de amenazas complejas.
En ese contexto, la defensa deja de ser un compartimento aislado: su articulación con la política exterior y las relaciones internacionales se vuelve condición para interpretar el entorno y sostener intereses propios. Incluso en una región como América del Sur, donde no se esperan conflictos interestatales, la planificación sigue siendo necesaria: no por la inminencia del riesgo, sino por la responsabilidad de sostener capacidades.
El episodio, en definitiva, ofrece un marco para pensar la defensa como política pública permanente, atravesada por la incertidumbre y vinculada de manera directa con la inserción internacional de la Argentina

CIBERDEFENSA
En este episodio conversan Gonzalo Salimena y Juan Rial (docentes de la FADENA) sobre los límites entre la Defensa Nacional y la Seguridad Interior frente a amenazas cada vez más complejas.
El primer episodio del podcast introduce un eje que ya no admite tratamiento accesorio: la ciberdefensa como dimensión constitutiva de la defensa nacional. Lejos de ser un campo técnico aislado, el intercambio entre Rodrigo Cárdenas Holik y Sebastián Zurutuza la ubica en el centro de la reflexión estratégica contemporánea.
Cárdenas Holik parte de una distinción operativa: la ciberdefensa no reemplaza a la ciberseguridad, sino que la incorpora y la proyecta sobre el sistema de defensa. Es, en ese sentido, la aplicación de procesos, técnicas y lógicas de protección al conjunto de redes, datos e infraestructuras críticas vinculadas al instrumento militar. La diferencia no es de método, sino de finalidad: no se trata de resguardar activos corporativos, sino de garantizar que el Estado pueda cumplir su misión en cualquier escenario, en paz o en conflicto.
Zurutuza amplía el marco. La ciberdefensa aparece como un componente de la seguridad estratégica del Estado, orientada a la protección de intereses vitales definidos por la normativa argentina: soberanía, independencia, integridad territorial y capacidad de autodeterminación. En ese plano, su vínculo con la estrategia es directo: aporta a la anticipación, al conocimiento y a la toma de decisiones en contextos de conflicto, donde la incertidumbre es la condición dominante.
Ambos coinciden en un punto central: el ciberespacio debe pensarse como un dominio operacional. No sustituye a los tradicionales —tierra, mar, aire—, pero los atraviesa y los condiciona. Su carácter intangible no reduce su impacto: lo amplifica. Las infraestructuras críticas, muchas veces diseñadas sin criterios de seguridad desde su origen, exponen vulnerabilidades que requieren vigilancia constante, capacidad de respuesta y construcción de resiliencia.
En ese cruce entre tecnología y estrategia, la ciberdefensa tensiona las formas clásicas de pensar el conflicto. La lógica binaria resulta insuficiente frente a entornos dinámicos, donde lo posible y lo improbable coexisten. De allí que el pensamiento estratégico deba integrar herramientas diversas —intuitivas y analíticas— para reducir la incertidumbre sin eliminarla.
El episodio también inscribe esta problemática en una dimensión institucional. La formación de profesionales capaces de operar en este dominio se vuelve una necesidad concreta, asumida por la Universidad de la Defensa Nacional a través de su oferta académica. La expansión del campo no es solo tecnológica: es conceptual y política.
La idea que recorre el intercambio es nítida: en sociedades atravesadas por sistemas digitales, la defensa del ciberespacio no es una especialidad marginal. Es una condición para el funcionamiento del Estado. En ese sentido, la ciberdefensa deja de ser un soporte y pasa a expresar, en términos contemporáneos, un principio clásico: soberanía.
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